De Corrientes y Temores

A veces me pregunto si será más fácil ser parte del mundo como de cuadro de puntillismo, solo una pequeña mancha entre miles más. No tengo que sobresalir, no tengo que llenar expectativas, sólo debo ocupar un espacio y hacer siempre lo mismo. De ése modo no tendría que asustarme por lo que estoy haciendo mal, por lo que debí hacer y no hice, ni por lo que pensarán las personas de las cosas diferentes que hago.

Pero entonces… ¿Los puntos en las pinturas eran felices? Quisiera saber si se daban cuenta de que nunca llamaron la atención más que los demás, que nadie se inspiró con ellas de forma individual, fuera del cuadro. ¿Notaron que simplemente llenaban un hueco, pero no hacían nada en especial? Y si pienso en eso, lo que realmente me asusta es dejar de llamar la atención, tener que hacer lo que los demás dicen sólo porque es menos complicado, sólo ser un puntito más entre los miles del universo. Prefiero mil veces ser una pintura abstracta e incomprendida, que tarde o temprano alguien va a entender, a ser un punto más en un cuadro, tan simple que la gente pase de largo en la galería.

Compromisos Sociales y Caritas de Barbie

Si hay algo que odio es tener que ir a algún lugar contra mi voluntad, solo porque “tenemos un compromiso”. Realmente, si yo no tengo idea de quienes son los que se van a casar, ¿porqué rayos me obligan a asistir a esa boda? Solamente me llevan como una figura decorativa metida en un vestido color azul y con una máscara de sonrisas puesta en la cara. Lo más chocante del asunto es que no conozco a nadie en esas fiestas (donde para colmo todos son mayores que yo, demasiado mayores), y al final me quedo sola en un rincón por más de tres horas, jugando con mi cabello y tarareando alguna canción mientras cuento los minutos para que todo termine.

Problemas Emocionales

Sí, de nuevo estoy escribiendo de madrugada. Lo siento. Pero es que no puedo dormir.

Quiero saber algo… Si alguien me convierte en un secreto, en una innombrable, en un tema prohibido, ¿cómo debe de afectarme? Trato de no sentirme mal, y todo, pero… Realmente, ¿tan mala soy? Quiero decir… Si fuera alguien demasiado escandaloso, o malo, al estilo de las niñas de mi colegio que van con la falda de medio centímetro de largo, o que van y se sientan encima de los niños, yo lo entendería, de verdad que sí, pero, no entiendo. ¿Desde cuando me volví algo despreciable?

Según yo, era una persona… Respetable, por así decirlo, aunque creo que “socialmente aceptable” sería la palabra (porque aunque se parezcan esas dos cosas no son iguales), y ahora resulta que me equivoqué, pero, ¿en qué?

De todos modos… Nada, no vale la pena. Al fin y al cabo, que cada quien piense lo que quiera. El que no me sepa aceptar, pues que se aguante. Además, a mi me protegen mis avestruces fantasmas, nadie puede hacerme nada malo ^^

Ok, ya. Me iré a alguna otra parte, tal vez a seguir divagando por el blog… Hace tiempo que no lo hacía. Besos nocturnos de chocolate.

Ciao, miei caris!!

Josie

Rosa y Negro

Hoy me pinté las uñas… Fue una experiencia extraña.

En primera, porque descubrí que la pintura ataca no solo a las uñas, sino a la piel y si quiere hasta tu brazo, mucho más cuando mueves mal la brochita y te salpica toda.

En segunda, porque resulta que no sé pintármelas, terminando con dos uñas rosas y dos  y media negras en la mano izquierda, además de con dos rosas y una pseudo negra en la mano derecha.

En tercera, porque aprendí que la acetona (el vil líquido que puede contra la pintura), cuando te la pones cerca de una cortada, por más minúscula que sea, arde. Y mucho.

En cuarta, porque la voz en mi cabeza (al igual que mi madre) se rió de mi ridículo intento, además de decirme que primero debo tener uñas.

Y en quinta… ¡NO LO VUELVO A INTENTAR!

Al menos no hasta el día de mi boda. Lo juro por el río Styxx, seriamente. Hasta entonces… Me embarcaré en una cruzada anti barniz de uñas. Prenderé fuego a cada frasquito de esos que me encuentre.

Besos de chocomenta,

Josie

La cirujía plástica

Me trauma. Quiero decir, no lo entiendo. A mí se me hace lindo hacerse un tatuaje de henna que sea cute, ponerse un pearcing pequeñito y discreto, o pintarse el pelo, al igual que ponerse unas uñas lindas, pintadas de un color bonito.

Pero, para qué hacer, deshacer y rehacer a la gente?

Simplemente no lo entiendo.

Besos de chocomenta.

Ciao, bellos!

Josie